En OTOM nos gusta el Otoño, el proceso tras el cual viene algo totalmente nuevo y lo convencional cambia de color. Para los adultos suele ser algo cotidiano, pero una vez una niña nos enseñó lo sorprendente que es descubrir por primera vez el cambio de color de las hojas en Otoño.

OTOM es un Estudio de Diseño Creativo para pequeñas grandes personas, en el que queremos jugar libremente, soñar, imaginar, sentir, ser y dejar ser, pero sobre todo, no dejar nunca de descubrir el mundo como si fuera la primera vez.

Esa es la esencia principal de OTOM y de quiénes somos.

ANA

¡Hola! me llamo Ana y soy una persona puntillosa independientemente de la tarea en la que esté involucrada.

Soy autoexigente, perfeccionista, visual e intuitiva.

Desde que tengo uso de razón me visualizo siempre con las manos en “la creación”. Constantemente investigando y experimentando diferentes formas de expresión, técnicas y materiales. Ya sea escultura, diseño gráfico, joyería... Necesito estar permanentemente activa en algún proyecto, ya sea profesional o personal.

En los últimos años de mi vida, además de realizar algunos proyectos como diseñadora gráfica freelance, he sido educadora, jugadora y aprendiz, es decir, nanny. Un período de tres años que me ha dado la nada fácil, pero a la vez extraordinaria y única, experiencia de acompañar en el crecimiento y educación de una magnífica gran niña. He tenido la oportunidad de aprender cómo redescubrir las cosas cotidianas como si fuera la primera vez.

Ahora, trato de dar vida visual a las mentiras de Jonathan.

JONA

Hola, me llamo Jonathan y soy un mentiroso.

Ya desde pequeño me gustaba contar mentiras ya que, mientras que verdad sólo hay una, mentiras hay tantas como puedas imaginar.

En la universidad estudié el arte de mentir para vender pero, afortunadamente para mi conciencia, nunca llegué a poner en práctica lo aprendido.

Realicé varios trabajos pero la vida da muchas vueltas y al final acabé mareado, en otro país y preparando sándwiches.

Estuve tres años mintiéndome a mi mismo hasta que decidí contarme una mentira diferente, una en la que sería feliz haciendo lo mejor que se hacer: contar mentiras.

¿Y qué mejor mentira que un cuento? Una mentira que satisface al mismo tiempo al mentiroso y al mentido. Una mentira que entretiene e incluso puede enseñar valores a los pequeños y no tan pequeños.

Así pues me vuelvo a presentar: Hola, me llamo Jonathan y soy el cuentista.



"Redescubrir las cosas cotidianas como si fuera la primera vez"